El amante de Lady Chatterley

David Herbert Lawrence padecía de tuberculosis cuando comenzó a escribir la novela “El amante de Lady Chatterley en la cual una bella aristócrata traiciona a su esposo paralítico con un guardabosques. Lawrence escribía a ratos, y muchas páginas del manuscrito quedaron manchadas por la sangre que escupía.

Años después, una mecanógrafa rehusó seguir copiando un manuscrito con “semejantes porquerías”. A la hora de publicar la obra, ningún editor quiso hacerlo, hasta que finalmente en Italia consiguió que un impresor se atreviera.

Lawrence siguió escribiendo hasta poco antes de su muerte. En sus últimos meses compuso numerosas piezas poéticas, revisiones y ensayos, así como una contundente defensa de su última novela contra aquellos que buscaron su censura. Su último trabajo importante fue una reflexión sobre el libro de la revelación, el Apocalipsis.

David Herbert LawrenceLibro marcado

Anuncios

El gran asalto al The Royal Bank of Canadá


Cómo si fuera una súper producción cinematográfica a la que nos tiene acostumbrados Hollywood. El 6 de noviembre de 1954 el país era sacudido con la noticia del asalto sangriento a la sucursal del banco Royal Bank de Santiago de los 30 caballeros.

Una partida de atracadores, mata a dos empleados, hieren al subgerente dejándolo como muerto, roban casi $150,000 pesos de la época y…para colmo, dejan encerrados al borde de la asfixia en la estrecha bóveda a un empleado del banco.

El asalto planificado en Santo Domingo donde previamente se había matado a un cabo y un raso de la Policía Nacional para apoderarse de sus pistolas.

La pandilla que era liderada por Eudes Bruno Maldonado Díaz; quién se dice practicaba la hechicería (brujería), pero que, además, tenía un largo historiar como fullero, bisexual, tramposo, buscapleitos, y un largo etc. Se presentó a la sucursal junto a un grupo de delincuentes dizque a realizar una “investigación de parte de un coronel”.

Dicho asalto algo insólito nunca ocurrido en el país fue considerado como una burla a la seguridad del régimen de Trujillo.

Si tan real y sangriento fue aquel asalto mucho más estremecedores fueron los acontecimientos posteriores.

Luego de capturados por el ejercito a los pocos días. En la República Dominicana no hay pena de muerte, así que se celebró un juicio público el día 14 de diciembre de ese mismo año, y fueron condenados a 30 años (aun en la actualidad es la pena máxima) al jefe y a 6 de los atracadores, y a 20 años otros cinco; pero al día siguiente fueron llevados a las plantaciones de El Sisal, de Azua, la Isla Beata, los campos arroceros de El Pozo y El Factor, en la entonces provincia Julia Molina, de donde diez de ellos “Intentaron escapar” fueron muertos por los guardias encargados de su custodia.

La reacción provocada por estas muertes fue tal, que de pronto sus inmediaciones empezaron a poblarse y en pocos momentos se vieron colmadas por un público que sin atreverse a entrar, se resistía a retirarse, incrédulo y aterrorizado… Entonces apareció un coronel, se detuvo en la puerta de entrada y desde allí invitaba a la multitud aglomerada: “vengan, entren, vean lo que pasó. Trataron de huir pero no quedó ni uno vivo. Todos murieron”.

Asalto y muerte: Reto al régimen de Trujillo / La Era de Trujillo: Jesús de Galíndez

Novia a la fuga

La historia que les cuento es real, salió publicada en uno de los periódicos de mayor prestigio del país.

Sucedió en la provincia de Barahona al sur de la isla de Santo Domingo el 27 de febrero pasado, día en que todos celebrábamos nuestra independencia nacional.

Marcos Olivares se casaría ese día; todo estaba arreglado, un tremendo biscocho de boda había sido comprado, amigos y familiares ya estaban allí desde muy temprano, en fin, no se había dejado nada a la casualidad.

Todo hubiese transcurrido bien de no ser por un pequeño detalle de que al llegar la hora de la boda la novia no apareció, había desaparecido como por arte de magia del salón de belleza donde le arreglaban el pelo.

Al cabo de unas horas se recibió una impronta llamada telefónica, les informaba que la novia había sido secuestrada, que estaba en poder de un tal Ruddy Pérez y no sería devuelta. Esto provocó el ingreso a un centro médico de la madre de la joven, quien temió que lo peor ocurriera a su hija.

Las investigaciones no se hicieron esperar y se determinó que Ruddy Pérez era un ex esposo de la joven novia. Durante toda la noche agentes de la Policía, fiscales y parientes buscaron en vano el lugar donde estaría “secuestrada” la joven novia, mientras la madre sedada seguía llorando el “secuestro de su hija”.

Grande fue la sorpresa del novio, los hermanos y los invitados a la boda cuando al otro día la versión cambio y se difundió la noticia de que no hubo ningún secuestro, sino que la joven Doris Méndez había decidido, el mismo día en que se casaría con Marcos Antonio Olivero y Olivero, restablecer sus relaciones amorosas con su antiguo esposo, un ex marino, de nombre Ruddy Pérez.

Doris desapareció cuando abordó la cola de una pasola con rumbo desconocido, pero bien identificado por su acompañante, que fue directo al hotel Brasil, donde la pareja pasó la noche, dejando “plantado” al novio.

Marcos se quedó con el pito, pero sin la flauta y sólo atinó a decir: “Como cristiano yo mantuve un año de amores con Doris y nunca la toqué, esperando el momento del matrimonio. Nos casamos por el civil y este sábado sería la fiesta con los familiares y amigos”, precisó.

“Por eso no entiendo qué pudo haber pasado, pero si fue como se dice ella tendrá que pagar los más de 70 mil pesos que gasté en los preparativos”, advirtió dolido el frustrado novio.

Link: Listín Diario / Foto: Lolita 8

Jackie Coogan de chico a tío Fester

Considerado por Charles Chaplin como un genio del arte, tras abrazarle en 1972 a su regreso a los Estados Unidos después de una larga ausencia; para recibir un Oscar Honorifico que le otorgaba la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood por su gran aporte a la cinematografía.

Jackie Coogan  era uno de tantos que esperaban al mítico Charlotte en el aeropuerto de Los Ángeles. Contaba con 48 años. Y, pese a no haberle visto en décadas, Chaplin reconoció a Coogan inmediatamente.

Coogan aquel dulce y simpático niño que emocionó y entristeció al mundo con la legendaria, dramática, y más famosa e imitada escena de cine en El Chico (The Kid) donde es apartado del vagabundo interpretado por Chaplin y arrojado a la parte trasera de un camión por los agentes del servicio social. Con Jackie nació la publicidad promocional ya que fue una de las primeras estrellas en tener un gran número de mercancías como crema de cacahuetes, artículos de papelería, silbatos, muñecos y figuras.

John Leslie Coogan Jr. (Jackie Coogan)  nació en la ciudad de Los Ángeles (California) en el año 1914, comenzó a los cuatro años de edad en comedia frívola, ligera pero bastante picante dando lugar a equívocos y situaciones cómicas, en la que se alternaban bailes y cantos con números musicales a ese género se le llamaba Vaudeville. Precisamente en un vaudeville; fue que el pequeño Jackie sorprendió a Chaplin sus bailes, mímicas y rítmicos movimientos, lo que motivó al cineasta a incluirle como extra en su película “Un día de placer” (“A day pleasure”, 1919).

Recibido por enorme multitudes donde quiera que iba de gira producto de la fama adquirida después su maravillosa interpretación en la película The Kid (El Chico). Como actor infantil, Coogan ganó millones de dólares, pero el dinero fue tomado y mal gastado por su madre y su padrastro. Los demandó en 1935, pero sólo recibió 126.000 dólares como compensación por los costes del juicio.

A raíz de esto, nació en California la denominada “Ley Coogan” (Coogan Acto), la cual protege, mediante dos medidas, a los niños artistas con el fin de no ser explotados. La primera es que el niño continúe sus estudios, regulando también así su jornada de trabajo. La segunda, que el 30% de sus ganancias ingrese en una cuenta a su nombre, de la que podrá disponer al cumplir los 21 años.

En 1941, Jackie Coogan se alistó en el ejército de los Estados Unidos. Al regresar, encontró difícil su reincorporación a Hollywood. Tan sólo recuperó parte de su popularidad con las series de televisión “McKeever & the Colonel” (1962) y “La familia Adams” (1964-66), en el papel del tío Fester. En 1992 se hizo un remake de esta serie, donde se le ponía a una ferretería el nombre de “Coogan’s” en su honor.

Sin embargo, Jackie siguió apareciendo en títulos cinematográficos como “El camino de oro” (1956), “La máscara del dolor” (1957), “Un loco maravilloso” (1966), “Marlowe, detective muy privado” (1969) o “La soga de la horca” (1973). Y en múltiples series de televisión como “Alfred Hitchcock presenta”, “Perry Mason”, “El virginiano”, “Mis adorables sobrinos”, “Jim West”, “La tribu de los Brady”, “Centro Médico”, “Hawai 5-0”, “Barnaby Jones”, “Mamá y sus increíbles hijos”, “Ironside”, “Mc Millan y esposa”, “La ley del revólver”

De hecho, Coogan no dejó de trabajar en el cine y la televisión hasta el final de su vida, rodando en 1984 “The Prey”, título estrenado ocho meses después de su muerte.

John Leslie Coogan, Jr. murió el 1 de Marzo de 1984, hace ya 26 años. Pero Jackie Coogan, el inolvidable chico que dio también vida a personajes tan universales como Oliver Twist o Tom Sawyer, nos acompañará siempre.

Un chico llamado Jackie Coogan

Jackie Coogan

Marvin

La religión, siempre la religión…muchos se escudan detrás de ella, ya sea para bien o para mal. Creo en Dios sobre todas las cosas del mundo, pero no en el fanatismo religioso. Respeto a todo aquel que crea con fe y sinceridad…pero utilizando el nombre de Dios se ha hecho mucho daño a la humanidad.

La historia que ahora le trataré de contar tiene algo que ver con la frustración que en los últimos años he sentido con el fanatismo a las normas y prácticas relativas a la divinidad religiosa…una de millares.

Todo comienza a suceder en Washington en un hogar donde el padre un predicador, ministro de la Casa de Dios (House of God), una congregación conservadora cristiana con elementos del pentecostalismo y judaísmo ortodoxo que exigía el cumplimiento de unos códigos de conducta extremadamente estrictos. No celebraba ninguna festividad, ni siquiera sonreía. La intransigencia era la norma número uno y el fundamentalismo moral, los ataques de ira, la violencia física eran el pan nuestro de cada día. Hablo del célebre músico Marvin Pentz Gaye.

Marvin quien en su adultez desarrolló una rebeldía extrema hacia su padre producto de las fuertes golpizas diarias y de las convicciones e ideas sicorrígida que intentaba imponerle.

Gaye no obstante tuvo sus inicios en el canto con el coro en la misma iglesia de su padre. Allí aprendió a tocar el piano y la batería dejando a un lado su pasión por el deporte del atletismo por decisiones imperativa de su padre. Más tarde diría de aquel lugar « allí aprendí la alegría de la música»; pero la realidad en casa era otra.

Con apenas 15 años formó su primera banda de música la DC Tone, también ingresó a la fuerza aérea, pero rápidamente fue expulsado por indisciplinado, más adelante ingresó al grupo Doo Wop The Rainbows, y posteriormente en The Marquees, grabando un sencillo apadrinado por Bo Diddley que no tuvo ningún éxito… Poco después, se unió a The Moonglows, grupo liderado por Harvey Fuqua y, por aquél entonces, uno de los mejores grupos de doo wop. Mama Loocie (1959, Chess Records) fue el primer sencillo publicado con The Moonglows.

Luego de varios trabajos y algunas giras, Harvey Fuqua decide disolver el grupo y buscar mejor suerte en la ciudad de Detroit, llevándose consigo a Mervin. En Detroit, fundó un sello discográfico y conoció a Gwen Berry, que regentaba un pequeño sello; más tarde casaron y fusionaron en el sello que llamaría Tri Phi Records e incorporaron en su catálogo a Marvin Gaye, que a su vez se había casado con Anna Berry, hermana mayor de Gwen. Posteriormente se unió, Berry Gordy, hermano de Anna y Gwen y propietario del sello Tammi, finalmente Tamla-Motown, absorbió la compañía Tri Phi Records.

Fue en Motown donde Gaye desarrolló una brillante carrera artística, comenzó acompañando en la batería a Smokey Robinson & The Miracle, haciendo coro y tocando el piano en grabaciones con otros artistas. En agosto de 1961, debutó como solista con The Soulful Moods Of Marvin Gaye.

Fracasos profesionales, matrimoniales, problemas con el fisco y varios intentos de suicidios por agrias discusiones con su padre en cuya casa había tratado de aislarse (garrafal error) buscando refugio, hicieron que Gaye se hundiera en lo más profundo de una terrible depresión la cual alimentaba consumiendo grandes cantidades de cocaína y alcohol. Ya la suerte estaba echada, el 1 de abril de 1984, la víspera de su 45 cumpleaños, en el transcurso de una de esas discusiones su padre lo mató de un disparo, hecho que sería calificado como «homicidio justificable», con un arma que el propio Marvin le había regalado cuatro meses antes.

La maldición del Porsche

La muerte de James Dean parece estar bastante clara: imprudencia y exceso de velocidad de otro conductor… Sin embargo lo que está rodeado de misterio no es su muerte, sino el Porsche Spyder 550 que conducía.

Es la llamada “maldición del Porsche”. Según esta teoría, el Porsche de Dean estaba maldito y todos los que entraban en contacto con él eran víctimas de la maldición, desde la persona que llevó en su camión los restos del automóvil siniestrado -murió aplastado por el Porsche – hasta aquellos que compraron parte de sus piezas.

Su motor pasó de dueño en dueño, matándose estos en los vehículos en los que se instalaba dicho motor en accidentes de tráfico al usarlo por primera vez, el que se hizo con las ruedas tuvo otro accidente pero pudo contarlo, el que intentó robar parte del coche perdió un brazo en el intento, y el garaje donde estaba guardado sufrió un incendio que carbonizó todos los coches… excepto el Little Bastard de James Dean.

Después se reconstruyó el modelo original de dicho Porsche para una exposición en 1960, pero durante el traslado desapareció y nunca más se ha vuelto a saber nada de “El pequeño bastardo” nada.

MSN

Licantropía

Todos en algún momento hemos visto una de las tantas películas de transformaciones de hombre a lobo. Siempre sucede en noche de luna llena .  Un sujeto comienza a notar extrañas transformaciones en su cuerpo. Por lo general, casi siempre, el personaje es muy bonachón, pero luego de la transformación se convierte en un ser totalmente brutal.

Esta  habilidad o poder que tiene un ser humano para transformarse en lobo, o en cualquier otro animal, clinicamente se le llama licantropía, que no es más que un trastorno mental en la que el paciente cree que se transforma en lobo.

Generalmente  los que poseen esta enfermedad se pueden reconocer cuando están en su forma humana de la siguiente manera: Son muy sensibles a los sonidos agudos, esto les afecta a niveles que les molesta. Son muy reservados, algunos no sociables, con ego grande, o pueden ser demasiado emocionales. Viven en manadas, “familias” de números entre 5-10, no más ni menos. Su manera de pensar, hace que el mundo les vea como personas locas, o con defectos mentales. No suelen escuchar música ni sonidos armónicos. No sufren de enfermedades. Conocen el mundo, saben diversos idiomas y sus conocimientos sobre cultura en general son sorprendentes.