John D. Rockefeller, desde niño fue precoz en los negocios

John D. Rockefeller manifestó su talento para las transacciones financieras. Instalado con su familia en Cleveland, hacia 1853, vendía a sus compañeros de escuela piedras de colores y formas diferentes y los mínimos ingresos que devengaban estas ventas los fue acumulando en un tazón de loza azul, su “primera caja fuerte” según sus propias palabras. No transcurrió mucho tiempo hasta encontrarse con la bonita suma de 50 dólares, los que determinarían la futura orientación del muchachito.

Un granjero de los alrededores necesitaba justamente esa suma para saldar una deuda urgente. John se la prestó… ¡pero con un interés anual del 7%! Al cabo de un tiempo, descubrió azorado que su capital dado en préstamo retornaba a su bolsillo con 3 ½ dólares de interés. A partir de esa fecha, según escribió más adelante “decidí hacer trabajar al dinero en mi lugar”.

Este astuto hombre tenía como código de su vida “La Disciplina, orden y un registro fiel del deber y el haber”. Al tercer año ya ganaba 600 dólares anuales pero cuando le niegan un aumento de 200-dólares, decidió instalarse por cuenta propia. Tenía ahorrados 800 dólares, pero aún le faltaban otros 1000 para lanzarse a su propio corretaje. Su padre se lo adelantó con un interés anual del 10%, hasta que alcanzara la mayoría de edad. La firma Clark & Rockefeller obtuvo, el primer año, ganancias por U$S 4.000 y en el segundo cuadruplicó la suma.

John_D._Rockefeller

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s