Lo que el viento se llevó

Cuando la Guerra  Civil comenzó, Scarlett O`Hara (Vivien Leight) tenía dieciséis anos. Su gran amor era el hijo del dueño de una plantación vecina, Ashley Wilkes (Leslie Howard), un joven sofisticado  y sensible, pero que no  estaba enterado de los sentimientos de la muchacha. Pero cuando Ashley anunció su compromiso con Melanie Hamilton (Olivia de Havilland), su encantadora prima, Scarlett se casó precipitadamente con el  hermano de Melanie, Charles. Un año después, Scarlett era  una viuda de la guerra y una madre no muy preocupada por su hijo.

La guerra transforma la vida de la región. Atrás quedan los días tranquilos y relajados, en derredor  se impone un cerco de desasosiego y ansiedad. Scarlett decide abandonar la plantación de su padre, su querida Tara, e irse a vivir con la familia de su difunto esposo en la ciudad de Atlanta. Pero tuvo que volver a Tara nuevamente cuando el general Sherman le puso sitio a la gran ciudad sureña. Para llegar a su destino tuvo que cruzar, durante la noche, las líneas enemigas. Con ella, en la carreta que le había prestado Rhett Butler (Clark Gable), se encontraba Melanie y su hijo. Un día antes Scarlett había ayudado a este niño a venir al mundo, mientras en la distancia se oía el fragor de la batalla.

Ya cerca de Tara, vio cómo las bellas  mansiones de las plantaciones habían sido arrasadas por el enemigo. Tara se había logrado salvar en gran parte de la destrucción, porque la habían utilizado como cuartel general. Sin embargo, si fueron quemados otros edificios y su algodón empacado, y a todos sus animales los habían matados. La madre de Scarlett estaba tan enferma, que cuando se acercaba el enemigo no la pudieron trasladar, y murió, viendo cómo su plantación era ocupada por soldados yanquis (así eran llamadas las tropas norteñas. El padre de Scarlett no pudo soportar Tantas desgracias juntas, y enloqueció.

Scarlett se enfrentaba a una realidad nueva para ella. La que fue siempre niña mimada, era ahora la que tenía que proveer a una familia que incluía a su padre, a su hijo, a sus dos hermanas, a Melanie con su hijo, a dos sirviente que se habían mantenidos fieles cuando todos los demás habían huidos, y lo tenía que hacer contando únicamente con los despojos de una plantación. Scarlett lo logró, pero en el camino se acrecentó su egoísmo, y se convirtió en una mujer dura y avariciosa, aunque llena de energía.

Cuando los ocupantes subieron arbitrariamente los impuestos a trescientos dólares, para si cuando no pagara apoderarse de Tara, Scarlett se casó con Frank Kennedy, el dueño de una tienda  y novio de su hermana Suellen, el que salvó la propiedad pagando la cantidad faltante. Para garantizar su estabilidad económica, le pidió dinero prestado a Rhett Butler para comprar un aserradero.

Hacía años que conocía a Rhett, quien siempre había estado interesado en ella. El provenía de una importante familia de Charleston, pero su rasgo predominante era la constante contradicción con los de su clase: los grandes hacendados sureños, orgullosos e intolerantes. Nunca se había adscrito  ni a las maneras ni a la moral de éstos. Poco antes de que se iniciara la guerra,  manifestó su creencia en la superioridad de los norteños, y se había burlado del patriotismo. Durante ésta trató con el enemigo y amasó una fortuna de medio millón de dólares trayendo productos a través de las líneas dominadas por los yanquis y luego vendiéndolos en el Sur, mal abastecido a causa del bloqueo.

Después que Frank muriera en una reyerta,    por involucrarse con el Ku-Klux-Klan, Scarlett y Rhett se casaron. El matrimonio nunca encontró la felicidad, pues Scarlett seguía obsesionada con Ashley. A Rhett, siempre celoso e incapaz de lidiar con lo que no entendía, se le fue agotando el amor hacia ella. Y cuando Scarlett comprendió que a quien en realidad amaba era a Rhett y no a Ashley, ya era demasiado tarde. La hijita de ambos, Bonny Blu, había muerto a causa de una caída accidental del pony que su padre le había regalado; y ella, tras caer rodando por las escaleras, había perdido otro hijo que esperaba.

En esta total desolación sentimental, cuando le quiso decir a Rhett que era a él a quien amaba, éste le comunica su decisión de abandonarla y no volver a verla jamás. Entonces Scarlett vuelve a Tara y comprende que todo lo que le había pertenecido: su hija, sus padres, Ashley, lo había perdido. Sólo le quedaba lo que quizás ella más amaba: la tierra.

Créditos: Las Novelas más Famosas del Mundo / Fotos de La telefónica. net
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5 pensamientos en “Lo que el viento se llevó

  1. Un sólo apunte, creo q Escarlata ya era egoísta desde el principio, al lograr sacar la plantación adelante lo que se convierte es en una mujer mucho más fría y madura que la niña caprichosa que era al principio del libro.
    Preciosa historia, siempre me ha gustado.
    Un beso.

  2. Pingback: Lo-que-el-viento-se-llevo : Sysmaya

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