Los hombres siempre están equivocados

20070417klpcnatun_601_ies_lco.jpg

Galileo intentó demostrar que, en algunas cosas, los hombres habían estado siempre equivocados. Aseguraba que no había nada tan difícil como convencer de sus equivocaciones a los hombres.

Una anécdota de Galileo lo demuestra. Según la doctrina de Aristóteles, el centro nervioso del cuerpo es el corazón. Galileo, examinando un cadáver, descubrió que al corazón llegaba un solo nervio y que todo el sistema nervioso procedía del cerebro; y así lo explicó y lo demostró a sus alumnos.

Uno de los alumnos, después de oírle, le dijo: Usted me ha explicado lo relativo a los nervios con tanta claridad que, si no fuera porque Aristóteles asegura que nuestro centro nervioso es el corazón, diría que tiene usted razón.

Vía Diccionario de anécdotas Editorial América, S.A.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s