Ejemplo, relatividad y Albert Einstein
Marzo 30, 2008
Einstein no tenía tiempo para recibir a todos los que deseaban verlo. Tomó una secretaria, con el solo fin de atender a las visitas y decirle que él no podía hacerlo. En atención a los visitantes, eligió a una muchacha joven y bonita. Le encargó que les preguntara a todo el objeto de su visita. La mayoría decía lo mismo, que deseaban ver a Einstein para que les explicara claramente el significado de la teoría de la relatividad. Entonces la secretaria le propuso lo siguiente:
—Usted me lo explica a mi y así yo se lo podré explicar a ellos.
—Me parece una excelente idea. Para que mejor la entiendan, puede darle un ejemplo práctico. Veamos, un hombre que pasa una hora en compañía de una muchacha bonita, como usted por ejemplo, esta hora le parece un minuto. Y otro hombre que pasa un minuto sentado sobre un bracero encendido, ese minuto le parece una hora. Esto es relatividad
Fuente: diccionario de anécdotas (editorial America S.A.) 1990
Fotografía: Google










Abril 19, 2008 at 0:55
me parece excelente que den a conocer anecdotas como esas que vivifican y dan un toque de gusto a las ciencias exactas